miércoles, 2 de diciembre de 2015

EDICIÓN No. 87. Entrevista. Habla Yvette Marie Apsit Díaz, artista plástica caleña

Con su obra al fondo y en el centro de la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Departamental, la artista plástica caleña Yvette Marie Apsit Díaz en momentos previos a la entrevista. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).
“El acto de crear es como una oración”
 Por Luis Alfonso Mena S.
Hasta hace algunos días estuvo en exposición en la Biblioteca Departamental, al sur de Cali, parte del trasegar pictórico de Yvette Marie Apsit Díaz, una obra que, como ella misma dice, refleja “la fuerza creativa femenina, el poder de la vida…”.

Para Yvette Marie su obra “son árboles, son agua, son peces, que son la misma tierra, y es un llamado a ese reconocimiento de la fuerza interior femenina. No es una fuerza de acción de tipo masculino, no, es una fuerza interna, centrada, que tiene que ver con la gestión de la vida”.

Informe. Grandes conglomerados, afectados por contaminación que ocasionan ingenios

La quema de la caña constituye un atentado contra la salud de las poblaciones cercanas a los cultivos. (Foto: https://secure.avaaz.org/es/petition/Foro_COP21_Paris_Terminar_con_la_QUEMA_DE_LA_CANA_en_el_Valle_del_Cauca/?eSqIccb).
Campaña y firmas contra quema de la caña en el Valle del Cauca

En el Valle del Cauca crece el rechazo a la práctica de la quema de la caña que realizan los ingenios azucareros del departamento, hecho que ocasiona enormes daños a la salud de amplios conglomerados sociales y de trabajadores, y grave deterioro al medio ambiente.

Uno de los pronunciamientos conocidos en los últimos días es el del Colectivo Ecosocialista de Tuluá, que está proponiendo una campaña contra tal práctica, iniciativa en la que coincide con otras voces que desde diferentes sectores se han pronunciado en tal sentido.

Crónicas Viajeras. Por las tierras de Risaralda (I)

El corregimiento de Cerritos, en jurisdicción de Pereira, es conocido por su riqueza de frutales. (Foto: http://periodico.sena.edu.co/productividad/noticia.php?t=Cooperativa-de-%2018pi%F1eros%2019%20&i=238).
Cerritos, entre mecato y cometas

Por Rubén Darío Taborda Franco (*)
Entre el municipio de Cartago, en el departamento del Valle del Cauca, y Pereira, capital de Risaralda, se encuentra Cerritos, un caserío ubicado donde se inicia la vía que conduce al viajero al municipio de La Virginia, ubicado a orillas de los ríos Risaralda y Cauca; y también a Balboa, Belén de Umbría y La Celia, pueblos  encumbrados en la cordillera  Occidental.

En los años  ochenta el turista debía tomar esa vía para viajar a Medellín porque no se  podía asumir la ruta que pasaba por Santa Rosa de Cabal. Y no hay que olvidar que por La Virginia muchas personas viajan al departamento del Chocó.

Crónicas Viajeras. Por las tierras de Risaralda (II)

La plaza principal del municipio de La Virginia. http://www.lavirginia-risaralda.gov.co/noticias.shtml?scrl=22&apc=ccxx-25-&scr_22_Go=26).
 La Virginia, pueblo de colonizadores y desplazados por la violencia

Por Rubén Darío Taborda Franco (*)
La Virginia es una población que se encuentra a 30 kilómetros de Pereira, la capital del departamento de Risaralda. Este municipio se ubica en el valle que conforman los ríos Cauca y Risaralda. Al norte del pueblo se encuentra la vía que conecta al  municipio con Cali o Pereira, así como con Belén de  Umbría, Mistrató o Balboa. De  igual forma por esta  vía  se viaja al Chocó y a Antioquia.

Inicialmente se le conocía como Sopinga, según datos de la revista  Risaralda Turística, del 4 de abril de  2003. Este municipio fue uno de los  tantos pueblos que nacieron a raíz de la colonización paisa. Uno de ellos, según el historiador Emilio Echevarry, se llamaba Bernardo Torres, quien llegó al caserío  y decidió cambiarle el  nombre original por el de Virginia, en  honor a  una de sus hijas.

Crónicas Viajeras. Por las tierras de Risaralda (III)

El histórico punte Bernardo Arango sobre el río Cauca identifica a La Virginia y fue sometido a remozamiento. (Foto: http://www.eldiario.com.co/seccion/RISARALDA/el-puente-est-casi-listo1507.html)
 El puente de la historia de La Virginia

Por Rubén Darío Taborda Franco (*)
Cuando el visitante  llega en  bus intermunicipal o carro a La Virginia lo hace por un  puente con doble calzada al lado noroccidental del pueblo, pero en 1926 se daba inicio al tránsito de las personas por el  Puente Bernardo Arango.

Es una obra que en su época tuvo el mismo impacto social y arquitectónico que el que tuvo el Viaducto entre Pereira y Dosquebradas cuando se inauguró, el 16 de  noviembre de  1997. El puente fue  diseñado por el ingeniero Gonzalo Echeverry cuando el anhelo de progreso se cernía sobre el  sur occidente de Colombia.

Crónicas Viajeras. Por las tierras de Risaralda (IV)

El Bolívar Desnudo, la representativa obra en bronce de Rodrigo Arenas Betancourt, en la plaza central de Pereira. (Foto: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1455314). 
 Pereira, ciudad de dulces y trancones

Por Rubén Darío Taborda Franco (*)
Cuando uno  llega a Pereira procedente de Cali o Palmira encuentra un edificio de diez pisos que se llama  Mukava, luego se entra a La  Perla del Otún, como se  le conoce a la capital de Risaralda,  por la  Carrera 13, observa a  mano derecha el estadio y después el barrio Los Corales. A mano izquierda encuentra una altiplanicie enmallada como la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez en la capital del Valle, porque ahí se encuentra el puerto aéreo de la ciudad.

Pereira parece ser buena plaza para los cantantes, pues en el pequeño recorrido que hice observé el  anuncio de  conciertos  de Franco de Vita,  Luis Alberto Posada y J. Balvin.

Crónicas Viajeras. Por las tierras de Risaralda (V)

El Viaducto César Gaviria une a Pereira y Dosquebradas. (Foto: http://www.colombiapasajes.com/wp-content/uploads/2009/05/pereira1.jpg).
Dosquebradas, a paso de Viaducto

Por Rubén Darío Taborda Franco (*)
El 15 de noviembre cumplió su la mayoría de edad, inaugurado en 1997, el viaducto que conecta a Pereira con Dosquebradas, una obra que se construyó para descongestionar el trancón que se formaba en el barrio Alcázares, en el lado de la capital de Risaralda, y en el barrio San Judas, en el municipio vecino, porque en el puente Mosquera, que cruza sobre el  río Otún, se formaba un cuello de botella.

Por ese puente había presencia de motos y toda clase de vehículos. Por el sector pasaban    buses intermunicipales que se dirigían a Armenia, Chocó y Cali; cruzaban para viajar a Manizales, Medellín y norte del país; y viajaban camiones con transporte de café, plátano, yuca  y  otros alimentos típicos de la región.